CONNOR MCGREGOR
- Marco incluido
- Garantía de devolución de 30 días
Tiempo de entrega estándar: entre 7 y 14 días laborables en todo el mundo.
Nota: Los plazos de entrega pueden variar según el destino y el método de envío seleccionado.
Si por cualquier motivo no estás completamente satisfecho con tu marco LED, puedes devolverlo dentro de los 30 días posteriores a la entrega y recibir un reembolso completo.
Tamaños de marco
- A4: 32 × 23 cm / 12.5 × 9 in
-
A5: 22 × 16 cm / 8.7 × 6.3 in
Iluminación
- 3 modos de luz: cálida, fría y mixta
- Brillo ajustable (atenúa y aumenta)
Alimentación
- Alimentado por USB-C
- Cable USB-C incluido
- Adaptador de corriente no incluido
Material
- Marco de compuesto de madera con acabado de roble
- Cristal acrílico de primera calidad
Exhibición
- De pie y montable en la pared
Vida útil del LED
- Hasta 50,000 horas
Conor McGregor es una de las figuras más polarizantes y carismáticas de los deportes de combate, conocido por su personalidad impetuosa, sus habilidades excepcionales y su capacidad para cautivar al público mundial. Originario de Dublín, Irlanda, McGregor surgió de orígenes humildes para convertirse en el primer luchador en la historia de la UFC en ostentar títulos en dos divisiones de peso simultáneamente, conquistando los cinturones de peso pluma y peso ligero. Su rápido ascenso en la UFC se vio impulsado por una combinación de su discurso sin tapujos, sus predicciones audaces y, sobre todo, su poder de nocaut y su golpeo preciso.
Uno de sus momentos más icónicos llegó en 2015, cuando noqueó al veterano campeón de peso pluma José Aldo en tan solo 13 segundos, una victoria récord que asombró al mundo y consolidó a McGregor como superestrella. Conocido por sus trajes llamativos, sus inolvidables ruedas de prensa y su lema: "No estamos aquí para participar; estamos aquí para tomar el control", McGregor convirtió la promoción de peleas en un arte, atrayendo multitudes y compras de pago por evento que batieron récords.
La fama de McGregor alcanzó nuevas cotas en 2017 cuando se pasó al boxeo para enfrentarse a Floyd Mayweather en uno de los combates más esperados en la historia de los deportes de combate. Aunque perdió, la pelea demostró su disposición a afrontar retos que pocos considerarían. El legado de McGregor se define no solo por su habilidad, sino por su capacidad para trascender el deporte, fusionando los mundos del entretenimiento, los negocios y el atletismo como pocos lo han hecho antes.